Buenos Días de San Charbel

Amado SAN CHARBEL, hoy me acerco hasta Ti, lleno de alegría porque no cabe duda que día tras día Tú estás en mi vida colmando cada espacio con tu maravillosa presencia y bendiciendo mis pasos al andar. Gracias por todo tu amor y tu bondad, gracias por ser mi guía y mi compañía y gracias porque eres Tú mi generoso proveedor.

Por favor rodéanos con tu amor y cuídanos en todo momento, permítenos salir victoriosos de cada una de nuestras batallas, danos sanidad y líbranos de toda enfermedad.

SAN CHARBEL, por favor permítenos sentir tu maravillosa presencia en nuestras vidas, camina a nuestro lado, bríndale paz a nuestros corazones y alivio a nuestras almas. En este nuevo día ayúdanos a concretar todos nuestros planes y metas trazadas.

Quiero poner en tus manos este nuevo día, todas mis intenciones y anhelos. Te suplico que me colmes de entendimiento y sabiduría para hacer cada una de mis tareas de la mejor manera posible.

 

Amén.
(Padre Nuestro, Ave María, Gloria).

 

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Santos Maronitas

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San Marón

 

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San Juan Marón

 

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San Charbel

 

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San Nehmetala

 

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Santa Rafqa

 

Información

Escudo del patriarcado maronita

 

Quienes son los MARONITAS?

Los maronitas eran originalmente cristianos agrupados en torno a Marón, personaje que vivió cerca de Antioquía. En aquellos tiempos la iglesia estaba dividida por cuestiones teológicas referidas a la naturaleza de Cristo: unos afirmaban que el hombre Jesús era Dios, otros sólo reconocían su humanidad; unos veían en él dos voluntades, otros sólo una. La división atravesaba las ciudades, las aldeas e incluso las familias. Marón quiso mantenerse al margen de la polémica y se fue a vivir a la montaña. Tras un tiempo de meditación, formó una comunidad de fieles en torno suyo, que tras su muerte en el 410 tomaron el nombre de maronitas.

En cuanto a las controversias teológicas, los maronitas hicieron radicalmente suya la doctrina del Concilio de Calcedonia (451), que sostenía que Cristo era a la vez Dios y hombre que tenía dos voluntades, humana y divina. Los enemigos de esta doctrina pasaron a ser entonces enemigos de los maronitas, quienes fueron perseguidos y asesinados en gran número. Empezaron entonces a emigrar hacia el Monte Líbano.

Los habitantes de la montaña libanesa eran cristianos, y habían tenido ya contacto con los maronitas anteriormente. La afluencia de exiliados discípulos de san Marón les hizo abrazar la causa maronita. Con la conquista árabe perdieron en gran medida el contacto con Constantinopla y su patriarca, debiendo elegir a su propia autoridad suprema. El primer patriarca maronita fue san Juan Marón (687). El emperador de oriente, acostumbrado a tener bajo su control los asuntos de la Iglesia a través de los patriarcas, a quienes designaba, no toleró la independencia maronita y mandó a su ejército a atacarlos. La batalla tuvo lugar en Amiún y la ganaron los maronitas. El patriarcado maronita se consolida y establece su sede en Kfarhay.

En el siglo XII, debido al contacto con los cruzados, la Iglesia maronita se aproximó a la Iglesia católica, en la que se integró en el siglo XVI.

Las principales comunidades maronitas están hoy en Siria y Líbano, aunque dado que ha sido una comunidad propensa a la emigración, hay numerosos maronitas también en Australia, Francia, Estados Unidos, Brasil, Canadá, México, Colombia y Argentina. El jefe de la Iglesia maronita lleva hoy el título de “patriarca de Antioquía y de todo el Oriente de los maronitas” y tiene su sede en Bkerke (Líbano). El titular actual es Béchara Boutros Raï, nombrado por el Sínodo el 15 de marzo de 2011. El patriarca tiene un vicario patriarcal en Roma y un visitador apostólico patriarcal en Europa.

Los maronitas tienen no solo a san Marón, como patrono, sino también es formadora de otros santos libaneses: san Juan Marón, San Nimatullah, San Chárbel y Santa Rafka.